Baden Powell, el fundador de los scouts, se basó en el libro de Rudyard Kipling para crear la rama menor de los scouts llamada "Manada". Así, cada uno de los adultos que están frente a los niños tienen el nombre de alguno de los personajes del libro.

Akela era el sabio Viejo Lobo, cabeza de la Manada, que presidía el Consejo de la Roca y vigilaba a los lobos pequeños para que observaran la ley de la Manada. Era como el hombre maduro que enseña a los jóvenes lo que deben hacer para conservarse fuertes y útiles. Todos los Lobos lo respetaban, admiraban y seguían ya que por su fuerza e inteligencia ningún lobo se atrevía a desafiarlo.
Akela, es la palabra india que significa el que está solo, hecho que se reflejaba en su posición solitaria, sobre la Roca del consejo.

Aun cuando en nuestra tarea de dirigentes no todos llevamos el apodo de "Akela" (generalmente uno de los dirigentes de "Lobatos" es llamado así), en algún momento de nuestro trabajo con los muchachos sentimos que mucha gente confía en nosotros, muchos jóvenes creen en todas nuestras palabras y nos seguirían donde fuera. En esos momentos nuestros actos requieren un poco de la sabiduría, paciencia, liderazgo y responsabilidad que posee este personaje de "El Libro de la Selva"

La progresión en la manada tiene la misma estructura que en el resto de las secciones, dividiéndose en tres etapas (integración, participación y animación) las cuales irá completando a su ritmo, de manera individual.
La primera etapa, de integración, tiene como objetivo conocer básicamente la actividad y el sentido de la manada, además de a sus componentes. Se denomina HUELLA DE AKELA porque es el personaje que representa la integración de los lobeznos en el Pueblo Libre que conforma la manada.