Ejemplos de menús
para antes, durante y después de una salida
En el caso de una actividad
física prolongada todas las dietas tienen en común la conservación o la
recarga de los hidratos de carbono musculares —glucógeno— y la rehidratación.
Aunque vamos a exponer
unas dietas como ejemplo, las cantidades pueden variar según el peso,
el sexo y la actividad física cotidiana. Además, entre personas de las
mismas características las necesidades, los hábitos y los gustos son muy
variables; por todo ello, estos ejemplos deben ser tomados como indicaciones
generales y ser adaptados a cada caso individual.
• Durante la semana
previa:
conviene simplemente aumentar nuestra ingesta en carbohidratos de absorción
lenta —pan, pasta, arroz, patata—, tomando unos 400 gramos diarios. Por
lo demás, mantendremos nuestros hábitos nutricionales y de hidratación.
• Tres horas antes
del ejercicio:
nuestra alimentación debe ser rica en carbohidratos lentos, de fácil digestión,
nos debe agradar y adaptarse a nuestros hábitos.
Menú:
Desayuno. —Si la actividad se inicia por la mañana—:
• 1 tazón grande de
leche descremada y azucarada, con cereales a voluntad.
• 1 o 2 rebanadas grandes de pan o de 2 a 4 croissants —o similares— con
mermelada o miel.
• 1 a 3 lonchas de jamón de york
• 1 vaso de zumo de naranja.
• 1 pieza de fruta.
• Suplementos para personas con mas necesidades o más apetito: 1 huevo
duro.
• Piezas de fruta hasta completar.
Comida. —Si
la actividad se inicia por la tarde—:
• 1 plato de pasta
—grande según el concepto de cada uno - Carne sin especias ni salsas fuertes
acompañadas de una patata cocida y/o arroz blanco. Pan a voluntad. – Agua
o zumo de naranja a voluntad.- Fruta según el apetito.
Durante el ejercicio:
Lo más importante es la correcta hidratación, lo ideal es calcular 12
ml/Kg/hora de una bebida deportiva a una temperatura de 10 – 12º - usar
un envase térmico-, pero en cualquier caso, hay que beber abundantemente
y el agua es una bebida perfecta.Durante
el ejercicio se puede ingerir comida energética y rica en carbohidratos
y a la vez de poco peso y fácil de transportar como frutos secos, dulces
o los pastelillos o barras energética que se venden ya preparados, así
como fruta y jamón de york. En las paradas, la comida debe ser agradable
para favorecer su toma y de fácil digestión. Por lo demás, debemos procurar
no modificar nuestros hábitos.
Después del ejercicio:
El objetivo de la recuperación nada más terminar es la recarga de glucógeno
y la rehidratación. Ahora conviene beber al máximo – agua, bebidas deportivas,
zumo o leche descremada - . Para calmar la sed y todavía esforzarse en
beber bastante más. Podemos orientarnos en la rehidratación por el aspecto
de la orina; debe ser dara, poco coloreada. También al final de las etapas
convienen los hidratos de carbono de absorción rápida y ahora podemos
premiarnos con algún pastel o dulce de las especialidades locales que
suelen abundar en los lugares donde terminan las salidas o excursiones,
sin miedo a pasamos.
En la comida siguiente
después del final, los carbohidratos lentos y el líquido continuarán representando
un papel fundamental
Menú:
Comida. • Pasta o arroz. - Una ensalada grande con huevo duro,
atún y patata cocida. • Un plato de carne o pescado según el gusto. •
Pan a voluntad. • Agua o zumo de naranja a voluntad. • Fruta según el
apetito.
Esta comida final
puede con tener unos matices de celebración o despedida de los compañeros,
y podemos olvidar todos los consejos pero en el caso de ingesta alcohólica
hay que ser siempre moderado y pensar que puede haber un viaje de vuelta
y a lo mejor alguien tiene que conducir.
Los días posteriores:
los dos días siguientes a un ejercicio de mucho desgaste, es recomendable
aumentar la ingesta de proteínas para ayudar a la reparación de estructuras
musculares dañadas.
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