Historia del grupo |
||
CAMPAMENTO DE VERANO...Con:
así como con: tiendas de campaña, clavijas, herramientas, material para labores manuales, instrumentos musicales, cubiertos, cantimploras -en fin, con un montón de cosas nos fuimos para las últimas dos semanas del mes de Julio 1989 al cuarto campamento de verano del Grupo "Apóstol Santiago". Habíamos alquilado de la Parroquia Alemana en Barcelona una casa con bosque incluido en Juanetes -al pie de los Pirineos- parecido a nuestro "Paular", sólo que mucho más empinado y montañoso... Dentro de la casa lo único que usábamos eran cocina, baños, servicios, y una gran sala. Dormimos fuera en las tiendas o en noches muy calurosas por las buenas bajo el cielo de estrellas -en una de ellas los lobatos contaron 27 estrellas fugaces y naturalmente fueron hacia el cielo sus deseos, secretos, claro está. Un día de campamento típico empezó con ejercicios de gimnasia, lavado de gato e izar bandera. Después del desayuno los chicos pudieron elegir entre diferentes talleres o -a cada uno le tocó una vez- hacer una excursión a lugares bonitos o histórica -o artísticamente interesantes de los alrededores. La comida fue seguida por la siesta para la cual un Scout muy cansado pudo dejarse caer por las buenas a su saco de dormir, uno menos cansado, en cambio, pudo repasar por la 139 vez el "Let it be" en la guitarra (muy bajito, claro, para no molestar a los demás). Las tardes siempre pasaban en un vuelo con juegos de campo, nadar, etc, interrumpidas solamente por la merienda. Aquí, por cierto, nuestros Scouts hubieran merecido un lugar en el Libro de los Record Guiness, por su velocidad en hacer desaparecer galletas. Cada día había programas diferentes y las noches terminaron con fuegos de campamento, meditación acompañada de música, juegos nocturnos, misas, rondas de cantar y charlas en las distintas ramas. Hubo una excursión de dos días de duración en grupos pequeños y con edades mezcladas de la que todos volvieron algo cansados, pero sanos y salvos y orgullosos de sí mismos. El brillante colofón de la vida de campamento fue el penúltimo día con su visita al museo Dalí en Figueras y desde allí: ¡A la playa!. |
||
Contacta con nosotros:
|