EL RASTREO 

Valor Formativo                             Cómo Trazar una Pista

        Cómo Seguir una Pista                   Señales de Pista                      

El rastreo es el arte de seguir a una persona, animal o vehículo por medio de la observación de las huellas que va dejando en su caminar. Un buen rastreador no sólo es capaz de seguir esas huellas por sutiles que sean, sino que sabe también deducir por su forma lo que ha hecho aquel a quien sigue, el tiempo que le lleva de delantera, incluso su tamaño, peso y características.

Nos referimos, claro es, al rastreo o seguimiento de pistas naturales. El rastrear pistas es cosa totalmente vigente en la caza mayor, en la busca de ganado descarriado, y en otro orden de cosas, en la investigación policial o el descubrimiento de las causas de un desastre aéreo. En todos los casos se trata de buscar huellas e indicios y deducir lo ocurrido.

B. P. fue un gran observador y, por consecuencia, un estupendo rastreador. En una ocasión. en la India, una aparatosa tormenta nocturna espantó a los caballos de su regimiento que se hallaba acampado, que se dispersaron por los vericuetos de las montañas. Se logró recuperar a todos los caballos menos a uno, precisamente el más va- lioso del regimiento. B. P. salió solo en su busca, encontró su rastro y trajo el caballo.

En otra ocasión, esta vez en Africa, durante la campaña de los Matabeles, las dotes de rastreador de B. P. permitieron descubrir un oculto sendero que los indígenas utilizaban para des- aparecer entre un caos rocoso, y fue posible sorprenderles en su misterioso y casi inaccesible refugio.

Las pistas naturales permiten seguir y localizar a una persona o animal con independencia de su propia voluntad. Pero hay otro sistema de pistas artificiales que, por medio de signos convenidos, permiten al que los traza el indicar a sus seguidores el camino que deben elegir para reunirse con él, proporcionando de paso información interesante sobre peligros de la ruta, particularidades y detalles, que facilitan la progresión del seguidor que no conoce el camino.

La expresión más moderna de una pista artificial es la carretera, donde una serie de señales convenidas nos indican la velocidad conveniente, los cruces, los peligros, los servicios existentes y otros datos que nos permiten seguir sin vacilación y seguridad una ruta desconocida.

 

 

VALOR FORMATIVO

Por los valores formativos que se le reconoce --desarrollo del hábito de la observación, concentración mental, atención, vista, deducción, iniciativa--, el Escultismo practica desde siempre el rastreo.

Independiente de su valor formativo, el rastreo es divertido y constituye en muchas ocasiones una magnífica aventura o un juego apasionante.

El acecho y observación de animales libres requiere una buena dosis de rastreo. Descubrir las huellas, seguirlas y localizar al animal sin espantarlo es toda una odisea de rastreo, ojeo y enmascaramiento.

Saber que llegaremos a ese punto desconocido en que nos esperan unos compañeros, gracias a la información que encontramos en la pista artificial dejada por ellos, nos proporciona una alegre confianza, la seguridad de que ellos y nosotros somos capaces mediante esta camaradería, este jugar en el mismo campo, de superar dificultades.


COMO TRAZAR UNA PISTA

El rastreo es bonito e interesante. Útil y necesario en ocasiones. Sobre todo si se hace bien, es decir, si se tienen en cuenta unas normas elementales que podemos fijar así:

Pista natura/.-Puede trazarse algo difícil, pero no imposible de encontrar. Necesariamente hay que dejar huellas de nuestros pasos más o me- nos visibles y relativamente seguidos, lo que no ocurrirá si deliberadamente nos salimos del sendero, caminamos sobre el césped o las piedras. Pensemos que el que nos ha de seguir no es precisamente un rastreador Masai.

La pista se iniciará con la señal « marchar rastreando» puesta en un punto convenido.

Pista artificial.- Tiene por objeto guiar al que viene detrás, no despistarlo o confundirlo. Ha de marcarse con discreción, para que no destaque a la vista de cualquier persona que pase por allí, pero no tan escondida que no la encuentre el que deba seguirla.

El proceso es bastante sencillo:

- Poner en el lugar convenido la señal que inicia la pista, es decir, «marcha rastreando».

- A lo largo de la pista poner tantas señales como sean necesarias, pero ninguna superflua.

- Utilizar las señales apropiadas.

- Atención especial a los cruces de caminos. bifurcaciones, vados, etc.

- Situar las señales siempre al mismo lado del camino, al lado derecho.

- Cuando se utilicen señales hechas con medios naturales --ramas, piedras. hierbas--, cuidar de que no se confundan excesivamente con lo que las rodea.

- En puntos muy complicados, dejar mensajes aclaratorios.

- No poner ninguna señal a mayor altura de un metro del suelo.

- Marcar la pista pensando que el que viene detrás no conoce el camino. Pensar cuáles serán sus dudas.

Al marcar una pista artificial debe existir un plan de trabajo. Lo mejor es que el Guía, con tres o cuatro Scouts, marche señalando la pista. Veinte o treinta metros detrás marcha el Subguía con el resto de la Patrulla comprobando las señales, y si éstas les ofrecen alguna duda la aclaran a la voz con los que marchan en cabeza y, si es necesario, rectifican la señal para evitar errores a los seguidores.

 

 

COMO SEGUIR UNA PISTA

También los que siguen la pista deben tener en cuenta algunas normas útiles:

- No marchar tan rápido que se les escape alguna señal.

- En caso de duda, procurar ponerse en el lugar del que marcó la pista.

- Recordar exactamente el lugar de la última señal; si se pierde la pista habrá que retroceder hasta allí para reencontrar el rastro.

- Pensar que una señal puede haber desaparecido independientemente de la voluntad del que la trazó.

- No buscar señales donde lógicamente no deban existir.

- Si no es el último que sigue la pista, dejar intactas las señales. Si se es el último. borrarlas cuidadosamente.

Es conveniente, especialmente en las competiciones, que tanto los que marcan la pista como los que la siguen, anoten en un papel todos los signos puestos y los encontrados, para comparar al final los resultados, lo que servirá de base al Jefe para otorgar la puntuación en litigio.

 


SEÑALES DE PISTA

Un número reducido de las señales usadas por 10 Scouts pueden ser suficientes para marcar una pista perfectamente. Todo depende del trazado de ésta, los accidentes del terreno y las dificultades que éste presente. Pero existen muchos más signos ideológicos que permiten decir muchas cosas a los seguidores, escribir mensajes secretos muy completos, planear juegos amplios y competiciones muy reñidas.

También pueden trazarse pistas artificiales sin emplear estos signos explicativos, sino simplemente dejando de trecho en trecho algo convenido que indique que se está en el buen camino. El elemento convenido será el mismo para toda la pista. Puede ser un trocito de lana roja, unos cuadraditos de papel blanco, unas marcas de tiza en los árboles, mondadientes o cosas de este estilo que no sean un elemento natural del paisaje.

Este tipo de pista es bastante difícil de seguir si el que la marca no sigue estrictamente un criterio uniforme al dejar las señales. Es decir siempre en el mismo lado del camino, a la misma altura, etc. Pensar también que el viento puede llevarse estas señales.

Con huellas naturales, con signos artificiales o con elementos convenidos.

Podeis ver los diferentes tipos de pistas en el apartado Pictografía en "Técnicas Scouts"

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