| UN PASEO POR L'ALCORA |
| A solo 19 km. de la capital provincial, l´Alcora es origen y puntal destacado de la industria azulejera castellonense: desde que el IX Conde de Aranda instaló su Real Fábrica de Loza y Porcelana (1727), la producción cerámica ha supuesto la principal actividad productiva, primero en su vertiente artística (vajillas y piezas ornamentales de loza) y posteriormente en su faceta industrial, como principal productor de pavimentos y revestimientos. En la actualidad, las más de 60 factorías del sector azulejero y un número mayor de empresas auxiliares instaladas en el término municipal de l´Alcora absorben el mercado laboral local y de las poblaciones vecinas. Pero l´Alcora no es solo industria. Una detenida visita a su entramado urbano permite descubrir rincones de innegable belleza en el casco antiguo (calles Venerable Bertrán, Mayor y Moros, plaza de la Iglesia. Reixa de Baix la Vila...), y monumentos históricos como la fachada lateral de la Iglesia Parroquial (renacentista), el antiguo ayuntamiento hoy convertido en Casa de la Música (s.XIV-XVIl), o los portales de Marco y Verdera (s.XIV). Pero si por algo destaca l´Alcora es por su aportación a la historia de la cerámica, apreciable hoy en numerosos puntos del casco urbano y en la labor de varias instituciones y empresas: la Muy Noble y Artística Cerámica de Alcora sigue trabajando hoy con moldes, estarcidos y estilos decorativos del s.XVIII; la alfarería de los hermanos Nomdedeu produce una gran variedad de objetos utilitarios desde hace 4 generaciones; en el Museo de Cerámica se pueden contemplar valiosas piezas de la refinada producción de la manufactura del Conde de Aranda, con más de 250 años de antigüedad; la capilla de Marco posee una riquísima azulejería de la segunda mitad del s.XVIII; y en numerosos puntos de la trama urbana de l´Alcora paneles devocionales, balconadas y fachadas ponen de manifiesto la estrecha relación de l´Alcora con la cerámica. Passeig de Baix la Vila La visita puede compaginarse con paseos o descansos por los jardines urbanos de la Vila y la Pista Jardín, o por el Paseo de Baix la Vila, que ofrece sugerentes vistas de la escarpada ubicación del casco antiguo de l´Alcora, sobre una destacada comisa, y desde donde además se puede admirar el impresionante mural cerámico de más de 20 m2 ubicado en la fachada posterior de la Casa de la Música, obra del artista Joan Antoni Rebés.
Punto de especial atractivo y de reciente recuperación paisajística es la cercana ermita de San Vicente, a menos de 2 km. del casco urbano, cuyos frondosos alrededores, verdadero pulmón verde de l´Alcora, están siendo acondicionados por la Escuela Taller local. Por último, en el término
municipal existen otros puntos de interés histórico o
natural, como el castillo de l'Alcalatén (s.X-XIII) y la
aledaña ermita del Salvador (s.XIII), de estilo
románico de reconquista, la ermita de San Cristóbal, que
desde su altura ofrece magníficas vistas del casco urbano y las
áreas de implantación industrial, la ermita de San
Vicente, concurrido lugar de esparcimiento, o las pedanias de Araia
y la Foia, con el especial encanto de los pequeños
núcleos de población de origen secular. Museo de Cerámica de l´Alcora El Museo de Cerámica de l'Alcora está ubicado en un edificio de la calle Tejedores, erigido en 1907 en el barrio de la Sangre. Consta de tres niveles, planta baja y dos alturas, distribuidos alrededor de un patio central y comunicados por una escalera con pasamanos modernista de hierro colado. Ocupa un solar de 232 m2 con un total de 524 m2 de superficie útil. El edificio posee unas características arquitectónicas especialmente atractivas desde el punto de vista museístico: por una parte, sus tres alturas se articulan en tomo a un pequeño patio central que determina el aprovechamiento museográfíco de estas instalaciones; por otra parte, contiene una variada y rica azulejería de principios de siglo que le confiere un interés añadido para su uso como museo de cerámica.
Merecen ser destacados también otros elementos estructurales del inmueble: la viguería de madera de la planta superior; el tejado a vertiente interior a modo de impluvium, y la cúpula que cierra el patio y dota de unidad al conjunto. Respecto a la organización espacial, las limitaciones impuestas por los condicionantes arquitectónicos quedan atenuadas por la dedicación de casi el 80% de la superficie útil a la exposición, tanto permanente como temporal, reduciendo a la mínima expresión las áreas privadas o internas del Museo (documentación, administración, conservación, almacenes...). El visitante puede, así, recorrer la práctica totalidad del edificio y admirar, además de las colecciones expuestas, los elementos estructurales antes señalados, entre los cuales merece especial consideración la azulejería de las diferentes estancias convertida hoy es una de las principales señas de identidad del edificio, siendo de destacar los modelos del acceso principal (con motivos clasicistas), galería (con diseños geométricos de aire islamizante) y escalera, con haces de pinas sobre fondo mixtilíneo. Como en cualquier edificio histórico reconvertido en museo, el respeto a la estructura original del inmueble y a los elementos patrimoniales que lo constituyen determinan el Programa Museológico y su aplicación práctica. En el caso del Museo de Cerámica de 1'Alcora, el principal factor arquitectónico que interviene es la articulación del espacio disponible en tres alturas. Esta distribución se aprovecha para ofrecer al visitante tres ambientes expositivos individualizados. La planta baja, donde originariamente se ubicaban los corrales y aperos agrícolas, fue saneada y convertida en sala de exposiciones temporales a la que se accede a través del patio, antes abierto y hoy cerrado por una cúpula que posibilita un mejor aprovechamiento del espacio central del edificio. La sala de exposiciones temporales permite ofrecer al público muestras artísticas o documentales, tanto itinerantes como de creación propia, que ayudan a completar y contextualizar la exposición estable del Museo. La primera planta, en origen destinada a vivienda, ha sido objeto de algunas transformaciones, eliminando tabiques y creando espacios más amplios, adecuados a las nuevas necesidades. Es de destacar, en este nivel, la decoración del antiguo salón, a base de molduras, apliques, columnas ornamentales y falsas arcadas, combinando elementos clasicistas con otros neogóticos, que junto al pavimento hidráulico le confieren cierta originalidad dentro del edificio. Además de dos pequeñas estancia destinadas a funciones internas (dirección-administración y taller-almacén), la primera planta del Museo alberga la colección de Cerámica de 1'Alcora, en la que se incluyen tanto la afamada producción de la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda, fundada en 1727, como la obra de fábricas y ceramistas posteriores, mostrando al visitante una somera pincelada de casi tres siglos de producción cerámica local, marcada por la incuestionable calidad alcanzada en el siglo XVIII y continuada con notable dignidad hasta nuestros días. La segunda planta se presentaba como un gran
espacio continuo en tomo al hueco central del edificio. Sus condiciones
como espacio expositivo han sido puestas en valor mediante la acertada
combinación de los elementos originales del edificio (en especial
la cubierta de madera y teja catalana a vertiente interior) y las
aportaciones de las obras de rehabilitación (pavimento de gres y
sistema de iluminación puntual sobre estructura
metálica). La colección de Cerámica
Contemporánea dispone, así, de un magnífico marco
en el que las cualidades estéticas de cada obra quedan
convenientemente realzadas. Monumentos CASTILLO DE
ALCALATÉN. Fortaleza medieval, situada sobre
caliza rocosa a 370 m. de altitud. S.X-XIII, planta triangular dispersa,
150 m. cuadrados recinto principal y rodeado por un camino de ronda, con
aljibe y despoblado. Entrada por mediodía, con dos torres
circulares y cubos, poseyendo muralla almenada tipo "barbacana". Jaime I
otorgó el castillo y el título de barón al
caballero aragonés XÍmén d'Urrea, en 1233, tras la
conquista de la plaza de Borriana. En la actualidad se ha redactado un
plan de protección especial para la zona contemplando
íntegramente aspectos patrimoniales y de medio ambiente,
iniciándose su rehabilitación por parte de la
Consellería de Cultura.
ERMITORIO SAN
SALVADOR. Construido en mamposteria y piedras angulares,
fachada en el lado de la epístola, con portada románica y
un pórtico adosado con arcos nivales. Cubierta con bóveda
de cañón. Iglesia parroquial del Señorío de
Alcalatén (s. XIII) reconstruida en 1969. Presidiendo los actos
de reapertura la heredera del Señorío, Excma. Sra.
Dña. Cayetana Fritz Stuart y Silva, Duquesa de Alba. A los pies
una reja del s. XVII originaria de la Ermita de Loreto, derruida hacia
1955. Se trata de una Ermita santuario fortificada o "templo de
reconquista" (románico-tardío). CALVARIO DE ALCORA.
Situado cronológicamente en el s. XVI o XVII, siendo anterior al
Ermitorio, construido en 1698. La ermita se reformó en 1774,
ampliando y cerrando el recinto, agregándose las estaciones de
los Dolores. En 1811 fue saqueado por los franceses y en 1936
sufrió graves desperfectos, desapareciendo las valiosas "Creus",
en cerámica del Conde de Aranda, salvo cuatro, obras del pintor
Ferrer de una sola pieza de notables dimensiones. En 1975 se
remodeló el conjunto. Contiene quince estaciones,
reproducción de modelos antiguos y siete capillitas con los
Dolores de la Virgen y siete con los Dolores y Gozos del patriarca S.
José, todo ello obra de José Cotanda Aguilella. ERMITA DEL CALVARIO. Foco espiritual alcorio y centro de veneración de una milagrosa imagen en talla del s. XVII, atribuida por M. Benlliure a la escuela sevillana de Montañés. Decoración interior con rocallas s.
XVIII y capiteles estilo compuesto. Se restauró en 1975. En la
remodelación se formó una Al exterior puede verse la estructura del crucero, ábside y cúpula central (octogonal, con ventanas y sin linterna) y tejería vidriada en azul. Fachada mixtilínea con mural de azulejos representando la crucifixión, obra de J. Cotanda y V. Gallen (1974). ERMITA SAN CRISTOBAL. Coronando un monte, dominando Alcora, S. XVII. Torre cuadrada a los pies, lado epístola. Portada adintelada y rematada por un frontón decorativo. Planta de una nave rectangular y dividida en cinco tramos. Coro alto a los pies. Oculo de iluminación en fachada. Recientemente el colectivo de transportistas de Alcora la restauró y pintó acertadamente. En 1855-56 se reedificó y mejoró a expensas del vecindario y de M. Ferrer que aportó importante limosna. Constituye el epicentro de la Festa del Rotllo, del día de los conductores y por Sta. Lucía, a finales del año. Interesante panorámica. Fortín carlista.
ERMITA DE SAN VICENTE. De 1598. Planta rectangular de una nave y crucero. Cubierta por bóveda de cañón y cúpula sobre pechinas, tambor y linterna. Coro alto a los pies. En el presbiterio azulejos «del mocadoret». Decoración yeserías dieciochescas, esgrafiados y amorcillos escayola, pinturas tipo académico valenciano. Por el lado de la epístola está adosada una espaciosa hospedería. Curiosa sacristía apechinada, porches feriales. Restaurada en 1985. Entorno natural interesante. ERMITA ARAIA. De S. Joaquín y Sta. Ana. En mamposteria y ábside semicircular 1873. Decoración interior en ábside de pilastras con capiteles compuestos sosteniendo arquitrabe sencillo. Delimita un grupo de masías con idéntica denominación; depende de Alcora. IGLESIA PARROQUIAL
DE NTRA. SEÑORA DE LA ASUNCIÓN Realizada
en varias etapas constructivas con dos fachadas, una a los pies renovada
en 1991 y la antigua fachada renacentista. en calle Iglesia, hoy
venerable Bertrán, al lado de la epístola con portada en
forma de retablo conteniendo tres hornacinas de concha, con la virgen
titular, S. Pedro y S. Juan (hoy inexistentes). La torre campanario
reconstruida tras la guerra civil. Bóveda de crucería
estrellada y nervios de piedra. En las claves del ábside y
bóveda, llorones barrocos policromados y dorados. Cuatro etapas
constructivas: gótico (s.XV), renacentista (s.XVI), Capilla
Sagrario (s.XVIl) y s. XIX el tramo de los pies. IGLESIA DE SAN FRANCISCO. De 1632. Exconventual franciscana. En las capillas del Evangelio y epístola, adornos yeserías y pinturas rocalla (1748 y 1734) respectivamente. Arco presbiteral con pinturas representando atributos seráficos soportados por dos ángeles. Pila de agua bendita gallonada (s. XVIII). En 1977 cerrada al culto público. Restaurada recientemente. Reapertura en Octubre de 1995. Visita de interés. IGLESIA DE LA
SANGRE. Centro de la antigua aljama judaica de 1'Alcora
(sinagoga). De 1621. Restos en el ábside de decoración
pictórica referida a la Pasión de N.S. Jesús (s.
XVIII), relativos a dibujos de la Fábrica del Conde Aranda.
Desapareció su portada, espadaña y ojo de buey de la
fachada principal. CAPILLA DOLORES U
ORATORIO DE MARCO. Al final de la calle Mayor, en
pequeño ensanche. Capilla de las Hnas. Carmelitas de San
José, edificada en 1740. Fachada lado evangelio con portada tipo
retablo coronado con el escudo de la Familia de Marco (s.XVIl). Puerta
enmarcada con pilastras con capiteles dóricos sosteniendo
arquitrabe clásico. Rematada con frontón semicircular roto
con óculo tapiado. Zócalos de azulejería del s.
XVIII de gran valor. Puertas del s. XVIII. ERMITA DE LA FOIA o
de San Miguel. En la capilla del Rosario, cúpula sobre
pechinas y tambor octogonal con óculos, cubierta, teja
cerámica azul y blanca. Pinturas santos y pavimento, azulejos de
la Fábrica Conde Aranda con alegorías al "Hortus
Conclusus". Lienzos s.XVIII de la escuela valenciana y tallas s. XVII.
Data de 1629. Puedes encontrar más información
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