
La educación de una persona es el
resultado de la influencia que sobre ella ejercen una serie de
factores, como son, la familia, la escuela, los compañeros,
los amigos, los medios de comunicación; en una palabra,
la sociedad en general; pero también del empeño
que ella misma haya puesto en ser lo que desea, y del soporte
humano que lo sustente.
El fin de los scouts, o del escultismo,
es colaborar en la formación integral de las personas
mediante la educación en el tiempo libre; pero de manera
que, el niño/a y el joven ponga en marcha y perfeccione
su auto educación, a la vez que desarrolla la sociabilidad
en un medio sano.
El escultismo, como
ámbito complementario al de la familia y la escuela,
potencia la autonomía personal y aumenta los canales
de comunicación social.
Este fin se alcanza
a través de un método esencialmente activo en
el que la gente joven aprende con sus manos, haciendo, actuando.
Aprender en escultismo
significa observación, experimentación, actividad
personal. Cualquier programa que no se base en estos conceptos
no puede ser considerado como un programa scout.
En los scouts se
pretende formar ciudadanos íntegros, personas emocionalmente
estables. Individuos creativos, útiles a si mismos y
a los demás, solidarios, honrados, responsables, amantes
de la naturaleza, amantes de la paz.
Los personas emocionalmente
estables, capaces de ser creativas, originales, fieles a sí
mismos, no son personas fáciles de manejar y envolver,
ni reducir y doblegar en sus criterios e ideas. El scout es
todo lo contrario de un individuo al que le gusta la vida ociosa,
de quien no trabaja en su mejoramiento ni en el del prójimo.
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información: Grupo
Scout 220 Vigo