APADRINAR UN NIÑO

 

JUNIO 2002

MEMORIA DEL PROYECTO

Antes de nada os vamos a presentar a Baltazar Tum Tepaz, es nuestro amigo al que tenemos apadrinado. Baltazar tiene 10 años recién cumplidos, vive en Guatemala, habla kiche y castellano, tiene 5 hermanos y sus padres, Juan y Pascuala, son agricultores.
Al poco tiempo de emprender el proyecto de apadrinamiento, en Enero del 2002, recibimos una carta que contenía, aparte de información sobre las necesidades de estos niños y sobre la zona donde viven, Santa Catarina Ixtahuacan, una foto de ¡Baltazar! La ilusión fue enorme, no os podéis imaginar la experiencia. Hasta ese momento sólo habíamos hablado de papeleo, dinero, cuotas, etc. pero no sabíamos nada: no conocíamos ni la cara, ni su nombre, ni su sexo, ni estábamos seguros de si realmente lo que estábamos haciendo iba a servir para algo... Por eso cuando recibimos en Febrero la foto de Baltazar nos sentimos muy contentos porque nos dimos cuenta que lo que estábamos haciendo era real, que alguien, en este caso Baltazar, y va a ser un poco más feliz gracias a nosotros. Además el hecho de poder conocerle, aunque sólo sea en foto, hace que nos sintamos mucho más implicados y cercanos a él.
Desde ese momento todos los sábados lo tenemos muy en cuenta, pero no sólo por tener la foto presente o por recaudar el dinero que se le envía, sino porque sentimos que forma parte de nosotros, de la Tropa Waconda. La prueba de este sentimiento es que al poco tiempo de recibir su foto, nosotros le enviamos una carta en la que le contábamos quienes éramos, lo que hacíamos y más o menos que era un grupo scout, pero sobre todo lo que pretendíamos era que supiera que nos acordábamos de él y que le consideramos un amigo.
Estamos a punto de enviarle otra carta, bueno más concretamente una foto de la Tropa, aprovechando que en el campamento de Semana Santa nos hicimos unas cuantas.
Por parte de la asociación hemos recibido una revista que informa sobre los proyectos y características de las zonas donde se están llevando a cabo estas labores de apadrinamiento.
En principio, por estas fechas, debido al final de curso, tendríamos que recibir algún dibujo de Baltazar, pero sinceramente no es lo que más nos importa. Para nosotros lo importante es seguir mandándole el dinero y nuestras cartas que son las que a él más le van a gustar, y no esperamos nada de él, ¡faltaría más! Si bien es cierto, y os lo puedo asegurar a priori que recibir cualquier cosa relacionada con Baltazar, y sobre todo si es directamente de él, hace muchísima ilusión.
Al presentaros el proyecto decíamos que íbamos a autofinanciarnos las cuotas, pues bien, el pasado mes de Mayo la Tropa estuvo haciendo un taller de cocodrilos que luego vendió al resto de las unidades. Gracias al dinero recaudado, los meses de Agosto y Septiembre ya están cubiertos, de este modo el proyecto seguirá adelante el año que viene. ¡Muchas gracias a todos los que colaborasteis!
Quizá parezca un poco frío, cómodo e interesado hacer una labor así, en la que nuestra principal tarea es mandar todos los meses una cantidad de dinero, pero para la Tropa es mucho más que eso, supone darse cuenta de que hay niños como nosotros que no tienen tanta suerte y que con un poco de nuestra ayuda pueden crecer mejor. Dicha colaboración es económica en gran medida, pero promueve valores como la tolerancia, la amistad... y acciones como compartir y ayudar. Por eso no hacemos esto para sentirnos mejores, sino para dar un poquito más de nosotros. Interés, ilusión, preocupación, implicación son algunos de los sentimientos que este proyecto nos produce.
Por el momento nada más, sólo deciros que estamos muy contentos de haber emprendido el proyecto y que esperamos contaros más cosas sobre Baltazar.
Un saludo


Tropa Waconda