Contenidos modulares

Módulo "Educación y Pedagogía "

 

Tras estudiar y resumir cada uno de los temas, el alumno recibirá el CUESTIONARIO DE EJERCICIOS que deberá remitir cumplimentado en los plazos oportunos a la Escuela de Tiempo Libre.

 

Módulo "Sociología del Ocio y Tiempo Libre"

 

A continuación, adjunto varios artículos propios recientes, para iniciar y orientar los trabajos que debéis presentar en el marco de este Módulo, conforme a los plazos establecidos.

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LA PSICOLOGÍA INFANTIL Y JUVENIL

1. LOS CAMBIOS Y EL EQUILIBRIO PSICOLÓGICO:

Los niños y los jóvenes son un grupo social sometido de forma inevitable y continua a cambios, sociales, personales, emocionales... Esta situación de inestabilidad en inherente a su progreso por ello es importante que su equilibrio psicológico sea el más adecuado para mantenerse fiel a sus principios y conseguir sus objetivos a pesar de los cambios.

Una buena estabilidad psicológica es consecuencia de una correcta educación, que le permita conseguir su propio progreso y bienestar, y contribuir a extender este entre los que le rodean.

En casa, en la que es su primera y más importante escuela de aprendizaje personal es donde adquiere el niño y conforma el joven las normas sociales y personales más trascendentales: valores morales, principios básicos personales y normas cívicas. Los padres con sus enseñanzas y sobre todo con su ejemplo serán los forjadores de esa personalidad; ayudados por el colegio y por otros tipos de educadores en los que la importancia del ejemplo será determinante para conseguir una educación que forme personas psíquica y plenamente desarrolladas.

En la educación hay que tener en cuenta dos aspectos básicos:


1 º El entorno, con sus estímulos, es un factor determinante.

2.º Cuanto más joven es el individuo mayor es su receptividad y mayor es la seguridad de que la enseñanza será incorporada a la estructura personal definitiva.

 

2. REQUISITOS PARA LOGRAR UNA EDUCACIÓN PSICOLÓGICAMENTE SANA:

Cualquier educador debe de disponer de unas dosis inagotables de constancia, pues la educación requiere un esfuerzo continuado en el tiempo; también se requiere mucha afectividad, pues esta es una de las claves que predispone la receptividad del educando.
Toda educación requiere que el niño/joven se halle en un ambiente sano, psíquica y emocionalmente estable; solo así se puede dar un buen desarrollo emocional.
Los niños y los jóvenes adoptan los modelos que les rodean por imitación, esto es especialmente particular en los primeros años donde los padres representan un exclusivo modelo a seguir e imitar. Esta imitación detecta rápidamente las incongruencias por tanto si el educador las cometiera, o simplemente no fuera un buen modelo a seguir, el niño despojaría de la credibilidad que tiene, a su educador.
Educar y formar sujetos psíquicamente estables es el mayor favor que podemos hacer al educando y a la sociedad a la que pertenece. Para ello en necesario que el niño se encuentre en un ambiente afectivo y que posea modelos adecuados a imitar. Esto es responsabilidad básica de la familia, ayudada en esta labor del resto de los educadores existentes en la sociedad.


EL OBJETIVO FINAL:

El objetivo a conseguir es formar personas:

-LIBRES, con capacidad de elegir entre todas las opciones la que más se corresponde con su criterio.

- COMPLETOS, totalmente desarrollados, con todas las herramientas a su alcance para enfrentarse a cualquier opción y hacerla viable.

-RESPONSABLES, capaces de tomar decisiones habiendolas valorado y asumiendo sus consecuencias. Cumplidores de sus compromisos.

-EMPRENDEDORES, capaces de progresar y mejorar su situación y la de sus semejantes.

-FELICES y emocionalmente estables, afectivos y capaces de sentir y expresar sus emociones de forma positiva.

-En CONSTANTE EVOLUCIÓN, abiertos a mejorarse, con capacidad de autocrítica y autodisciplinados.

-FIRMES, manteniendo sus criterios en situaciones inestables, hallando soluciones a situaciones de crisis y manteniendo sus principios en ambientes hostiles.

3. UN CEREBRO EDUCADO, UN NIÑO PLENAMENTE DESARROLLADO:

Una buena educación logrará un cerebro plenamente desarrollado orgánica y psíquicamente hablando. Genéticamente nuestras capacidades cerebrales vienen determinadas como potencialidades, una educación adecuada hará que estas se desarrollen al máximo; pero para que esto se produzca se debe empezar cuanto antes, incluso ya en la vida intrauterina.
Una educación eficaz, hará que el adulto tenga una mayor capacidad de elección; por lo que no correrá el riesgo de ser manejable.
El código genético define las posibilidades del niño, pero será la educación la que decida si finalmente estas se desarrollan o no.

4. LA ESTIMULACIÓN CEREBRAL; CÓMO Y POR QUÉ:

A veces se intenta defender la idea de que un niño es más feliz si se le deja libremente jugar, se le libera de la "carga" que supone una educación sobreestimulante, con la cual ,se aduce, el niño está agobiado y en situaciones psíquicas estresantes. En principio decir que un niño está siendo sobreestimulado en cuestionable. Si la educación se intenta dar en un momento en que el niño no está receptivo, esta no surtirá efecto, y si además intentamos forzar su aplicación lo único seguro es que esto sea contraproducente y generará rechazo incluso si posteriormente intentáramos enseñar en un momento más conveniente ya que ese campo estará relacionado con un momento educativo en su momento poco agradable. Por tanto tengamos en cuenta que la estimulación educativa debe darse en el momento adecuado, y de forma ordenada para que el niño no pierda interés ante la avalancha de conceptos. Para el equilibrio psicológico de un niño lo realmente peligroso es la percepción de que está sometido

a presión constante o que se le exigen resultados superiores a los que puede alcanzar.
Un niño normal es un explorador nato e incansable de su entorno, con una capacidad casi ilimitada de absorber conocimientos, por tanto plantearle actividades divertidas pero planificadas y con los objetivos bien definidos es una necesidad frente a la tentación de desentendernos del niño en sus actividades; un niño es demasiado influenciable y está sujeto a demasiadas influencias incontrolables con consecuencias demasiado graves en su futuro como para confiar su educación al azar.

Los cerebros bien desarrollados analizan y relacionan conceptos mejor y más rápido, imaginan más y mejores soluciones a los problemas y son capaces de ponderar mejor las opciones antes de adoptar una decisión final.

5. EL CASTIGO. ¿UN TRAUMA PSICOLÓGICO?:

El castigo es un aspecto a tener en cuenta no tanto por su posibilidad de traumatizar como por el hecho de que su aplicación puede llegar a ser necesaria e inexcusable; el niño debe saber que la pertenencia a una familia conlleva unos derechos y unas obligaciones. El niño tiene un gran sentido de la justicia y con este es capaz de medir la propia responsabilidad de sus actos, si él sabe que debe ser castigado, que se lo merece, entonces debe ser castigado, de lo contrario pensará que siempre podrá manipular su entorno como lo hace con sus padres para evitar el castigo, impulsandole a convertirse en un tirano familiar o adoptar posturas sociales inadmisibles.

6. EL EDUCADOR. ¿UN COLEGA?:

Los padres y los educadores son eso, nunca son unos amiguetes. Un niño, un joven debe tener confianza y capacidad para expresarse con sus educadores pero nunca como lo haría con sus amigos sino como lo haría con sus educadores; pues estos tienen un papel de referentes y consejeros con aspectos tan inherentes a estas figuras como el hecho de ser una presencia incondicional y desinteresada, intemporal y respetuosa.

7. LA PROPORCIONALIDAD DE LA LIBERTAD Y LA RESPONSABILIDAD:

La Libertad va unida a la Responsabilidad; solo debe ampliarse la primera si el niño/joven demuestra haber ampliado la segunda; no debemos aceptar que el niño descargue sus responsabilidades en el entorno o transfiera sus culpas a otros. Los derechos como la libertad, se ganan demostrando que uno es digno de ellos mediante el cumplimiento de sus compromisos y responsabilidades, el más mínimo esfuerzo no puede hacerle retroceder y debe aprender que toda decisión conlleva asumir responsabilidades.

8. ÉTICA SOCIAL:

Los valores morales se transmiten con el ejemplo, y si este deslegitima las palabras no hay nada que hacer.
Si pretendemos darle consciencia cívica el niño/joven debe saber primero que los demás existen, de hecho los valores cívicos parten del respeto al prójimo. La colaboración en el progreso de la comunidad y la ayuda a quienes lo necesitan son las formas más elaboradas de civismo.

Por eso la mejor forma de que un joven tome conciencia cívica es respetando a los demás; viendo como aquellos que le han dictado las normas éticas no se permiten el más mínimo quebrantamiento de ellas.

9. EL ESFUERZO ANTE LOS RETOS:

Para que un joven se enfrente a sus retos debe tener seguridad en sí mismo y en su entorno, saber que sus educadores le apoyan pero que es él el que debe tener determinación para lograr el objetivo. Los retos a los que se enfrente no deben de estar ni por encima de sus posibilidades, le angustiaría, ni muy por debajo, le llevarían a no esforzarse y a no saber asumir el fracaso. Los educadores deben saber darle apoyo afectivo, y si es necesario incitarle a analizar el fracaso, y mejorar el esfuerzo para conseguir el objetivo; transformando la frustración inicial por la satisfacción del éxito fina. Esta es la base de la futura perseverancia.

10. EL PLENO DESARROLLO PERSONAL, LA MEJOR PREPARACIÓN ANTE LA VIDA:

La mejor manera de preservar a un niño de los riesgos que supone el mundo actual no es aislarlo, sino darle la educación más completa para evitar miedos irracionales y hacerle capaz de enfrentarse con seguridad a los retos y peligros. Así cuando el joven se enfrente a un peligro este debe tener un criterio propio solido para rechazar este peligro, y una personalidad firme para mantener su decisión con independencia de las presiones que reciba. La base de esta seguridad viene de la coherencia que su educador demostró en su momento entre lo que le decía y lo que hacía.

11. LA VIOLENCIA EXISTE, ENCAUZALA:

Los comportamientos violentos son innatos en el ser humano; por ello se debe aprender a encauzarlos con respeto hacia los adversarios, control y autodisciplina; para ello es necesario no tolerar accesos de violencia en ningún ámbito; se trata de que aprenda a rechazar la violencia injustificada, pero también que sepa rechazar cuando le es impuesta y usarla defensivamente cuando no hay otras opciones para protegerse o proteger a terceros.

 

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DIDÁCTICA DE LOS TALLERES

 

¿CÓMO ORGANIZAR UNA SESIÓN DE TALLERES?.

Partiendo del hecho que los talleres tienen que ser lo más participativos posibles, creemos que es importante que el número de participantes por taller sea el menor posible. Así por ejemplo, en un campamento en el cual existan 60 acampados, en cada sesión deberíamos ofertar 5 ó 6 talleres distintos, de manera que el grado de interacción entre el monitor y el niño sea lo más cercano posible.

No olvidemos que taller según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua es "todo lugar en que se trabaja una obra de manos", es decir, lo que pretendemos con esta actividad es que el niño aprenda realizando distintas tareas.
Es una forma de aprender a hacer cosas de la mejor manera posible. ¡ Haciéndolas!.


Características fundamentales de los talleres:

 

En el taller...:

...Debemos ver la sala del taller como un lugar de trabajo, y para sentirnos cómodos debe ser lo suficientemente espaciosa.

...Adaptaremos las condiciones del taller al tipo de actividad a desarrollar, por ejemplo habrá talleres que requieran que el niño esté sentado, y otros en los que tengan que estar de un lado para otro, de pie..., tendremos en cuenta además todos los útiles que nos serán necesarios.

...El taller no es una clase teórica, por lo tanto debe ser lo más activo y participativo posible aunque tengan que estar sentados.

...Es también importante que todos vayan al mismo ritmo de trabajo para que no pierdan el interés, y que ningún momento exista alguien parado, de tal manera que si alguien termina ayude a otro que esté atrasado.
Así conseguiremos que a la hora de exponer los distintos pasos del proceso todos estén atentos a nuestras explicaciones para poder continuar con la tarea que se realiza. Intenta siempre que las explicaciones sean sencillas y claras.

¿CUÁNDO HACER UN TALLER?.

A lo largo de nuestra experiencia como monitores de tiempo libre, consideramos que no hay una hora ideal para realizar un taller, cualquier hora es buena siempre que se reúnan una serie de condiciones como son:



¿ALGUNAS IDEAS PARA TU TALLER?.


"Cualquier idea puede ser un taller ". Los límites los pone tu imaginación y los materiales a emplear, se pueden realizar desde figuritas de papel hasta fabricar tu propio car.
Todo sirve a la hora de llevar a cabo un taller, tan sólo debes tener claro lo que quieres hacer y cómo lo vas a llevar a cabo, piensa en cualquier cosa y hazlo.

Algunas ideas que se nos ocurren son:


¿CÓMO LLAMAR A UN TALLER?.

Una parte significativa del éxito del taller depende de que el nombre del mismo sea atractivo, y llame la atención del niño y/ o del adolescente.

Si tu taller se llama "taller de relaciones humanas", como comprenderás un niño de 6 años dirá :

- Esto, ¿ qué es lo que es ?.


Pero si lo llamas " Cómo hacer amiguitos", seguro que el éxito ha comenzado y luego ya depende de cómo desarrolles el taller.

Si hemos partido del hecho que deben existir varios talleres, el niño elegirá el que más se adapte a sus necesidades, por ello el título es muy importante y debe ser atractivo.

Utiliza además elementos como carteles, dibujos, y pancartas para promocionarlo. No lo olvides es importante.

EL MONITOR DEL TALLER

Hay talleres en los cuales el éxito depende de la participación de los chavales y para promoverla, el monitor tiene que tener un papel de animador, creando el ambiente necesario para que el niño se sumerja en él, y saque lo mejor de sí mismo sin ningún tipo de reparos por hacerlo.

Otras veces el monitor es meramente un instructor de los instrumentos y técnicas a utilizar y desarrollar.

Nosotros pensamos que el monitor debe representar un rol para aumentar la motivación de los niños, de hecho nuestros talleres mejor valorados por los niños han sido aquellos en los cuales el monitor tenía claramente definido un personaje. Quizás en los talleres de manualidades esto sea difícil, pero siempre nos podemos transformar en un famoso carpintero chino, o un prestigioso escultor italiano, y así dar al taller un carácter divertido y ameno que aumente la atención de los asistentes.

El monitor tiene que ser un punto de referencia para el niño, que permita la expresión de su propia creatividad y de rienda suelta a su imaginación.

Si prestamos la suficiente atención, el taller nos puede servir de instrumento para conocer, observar, y entender las inquietudes, las habilidades, y el comportamiento de nuestros chavales.

FICHAS DE TALLERES. ¡¡¡ NUESTROS GRANDES ÉXITOS!!!

No olvides nunca hacer una ficha de este estilo cuando realices un taller, te será de gran ayuda a la hora de desarrollarlos.

No habrá repeticiones, los recordarás fácilmente, e incluso los mejorarás todo lo que se pueda para la próxima vez . Además podrás hacer un pequeño fichero con todos tus talleres y conocer los que mejor salieron.


FICHA DE TALLERES.

 

EJERCICIO: Desarrollar un taller para niños/as de 7 años con la pautas que hemos planteado en este tema.

 

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EDUCACIÓN EN VALORES

1. El equilibrio psicológico necesario

Los niños y los jóvenes son un grupo social sometido de forma inevitable y continua a cambios, sociales, personales, emocionales... Esta situación de inestabilidad es inherente a su progreso; por ello, es muy importante que su equilibrio psicológico sea el más adecuado para mantenerse fieles a sus principios y conseguir sus objetivos a pesar de los cambios que acaecen en su entorno y en sí mismos.

Pero una buena estabilidad psicológica solo es consecuencia de una correcta educación, que le permita al niño y al joven conseguir su propio progreso y bienestar, y contribuir a extender este entre los que le rodean.

En casa, en la que es su primera y más importante escuela de aprendizaje personal, es donde adquiere el niño y conforma el joven las normas sociales y personales más trascendentales: valores morales (discernimiento del bien y el mal, por ejemplo), principios básicos personales y normas cívicas. Los padres, con sus enseñanzas, y sobre todo con su ejemplo serán los forjadores de esa personalidad. Los padres cuentan para ello con la ayuda de la escuela y de, como somos los scouters, de otras personas comprometidas altruistamente en su desarrollo.

Por tanto, en la educación hay que tener en cuenta dos aspectos básicos:

1. El entorno, con sus estímulos, como factor determinante del carácter de la persona.
2. El tiempo biológico. Cuanto más joven es el individuo mayor es su receptividad y mayor es la seguridad de que la enseñanza recibida será incorporada a la estructura personal definitiva.


2. La educación psicológicamente sana

Cualquier scouter, como educador que es, debe disponer de altas dosis de constancia, ya que la educación requiere un esfuerzo continuado en el tiempo; también se requiere mucha afectividad, pues esta es una de las claves que predispone la receptividad del educando. Cuántas veces, las imposiciones, las voces, los enfados de los educadores no solo no logran su propósito, sino que crean una distancia, a veces insalvable, entre educador y educando.

La educación scout requiere que el niño y el joven se hallen en un ambiente sano, psíquica y emocionalmente estable; solo así se puede dar un buen desarrollo emocional.

Los niños y los jóvenes adoptan los modelos que les rodean por imitación, esto es especialmente particular en los primeros años donde los padres representan un exclusivo modelo a seguir e imitar. Esta imitación detecta rápidamente las incongruencias por tanto si el educador las cometiera, o simplemente no fuera un buen modelo a seguir, el niño despojaría de la credibilidad que tiene, a su educador.

Educar y formar sujetos psíquicamente estables es el mayor favor que podemos hacer al educando y a la sociedad a la que pertenece. Para ello en necesario que el niño se encuentre en un ambiente afectivo y que posea modelos adecuados a imitar. Esto es responsabilidad básica de la familia, ayudada en esta labor del resto de los educadores existentes en la sociedad.


3. El objeto de toda educación

El objetivo, explícito o no, que pretende conseguir toda educación, es formar personas:

1. LIBRES, con capacidad de elegir entre todas las opciones la que más se corresponde con su criterio y de usar su libertad con responsabilidad.
2. COMPLETAS, totalmente desarrolladas, física, cultural y espiritualmente, y con todas las herramientas a su alcance para enfrentarse a cualquier problema en la vida.
3. RESPONSABLES, capaces de tomar decisiones habiendolas valorado y asumiendo sus consecuencias. Cumplidores de sus compromisos.
4. EMPRENDEDORAS, capaces de progresar y mejorar su situación y la de sus semejantes.
5. FELICES y emocionalmente estables, afectivos y capaces de sentir y expresar sus emociones de forma positiva.
6. En CONSTANTE EVOLUCIÓN, abiertos a mejorarse, con capacidad de autocrítica y autodisci-plinados.
7. FIRMES, manteniendo sus criterios en situaciones inestables, hallando soluciones a situaciones de crisis y manteniendo sus principios en ambientes hostiles.

 

4. El arma contra la manipulación

Una buena educación logrará un cerebro plenamente desarrollado orgánica y psíquicamente hablando. Genéticamente nuestras capacidades cerebrales vienen determinadas como potencialidades, por lo que una educación adecuada hará que estas se desarrollen al máximo; pero para que esto se produzca se debe empezar cuanto antes, incluso ya en la vida intrauterina.

Una educación eficaz, hará que el adulto tenga una mayor capacidad de elección; por lo que no correrá el riesgo de ser manejable.

El código genético define las posibilidades del niño, pero será la educación la que decida si finalmente estas se desarrollan o no. B-P lo resume espléndidamente en su último mensaje, en el que nos revela su gran secreto para conseguir la felicidad: "formarse sano y fuerte cuando niño, para así hacerse fuerte y poder ser útil y gozar de la vida cuando se es hombre." En esta frase se condensa el objeto de toda educación: salud física y mental (sano) y templanza, disciplina y firmeza de carácter (fuerte). La madurez llegará cuando el individuo pase del egoismo a la renuncia, a la entrega generosa, que le llevará a crear un hogar (familia), ser útil a su comunidad (trabajo) y contribuir a la mejora de la sociedad (cultura) . En estos tres ejes radica la felicidad humana.


5. Los estímulos cerebrales

Los cerebros bien desarrollados analizan y relacionan conceptos mejor y más rápido, imaginan más y mejores soluciones a los problemas y son capaces de ponderar mejor las opciones antes de adoptar una decisión final.

A veces se intenta defender la idea de que un niño es más feliz si se le deja libremente jugar, se le libera de la "carga" que supone una educación sobreestimulante, con la cual, se aduce, el niño está agobiado y en situaciones psíquicas estresantes. En principio decir que un niño está siendo sobreestimulado en cuestionable. Por supuesto, si la educación se intenta dar en un momento en que el niño no está receptivo, esta no surtirá efecto, y si además intentamos forzar su aplicación, lo único seguro es que esto sea contraproducente y generará rechazo incluso si posteriormente intentáramos enseñar en un momento más conveniente ya que ese campo estará relacionado con un momento educativo en su momento poco agradable.

Por tanto tengamos en cuenta que la estimulación educativa debe darse por parte del scouter-educador en el momento adecuado, y de forma ordenada para que el niño no pierda interés ante la avalancha de conceptos, sensaciones y estímulos. Para el equilibrio psicológico de un niño lo realmente peligroso es la percepción de que está sometido a presión constante o que se le exigen resultados superiores a los que puede alcanzar.

Un niño normal es un explorador nato e incansable de su entorno, con una capacidad casi ilimitada de absorber conocimientos, por tanto es necesario plantearle actividades divertidas, pero planificadas, y con los objetivos bien definidos; no hay que desentenderse del educando durante la actividad. Con frecuencia, los scouts hemos abusado de los juegos de postas, en los que el objetivo era el "superar la prueba", nunca el proceso. Un niño es demasiado influenciable y está sujeto a demasiadas influencias incontrolables con consecuencias demasiado graves en su futuro como para confiar su educación al azar basándonos únicamente en actividades-objetivo en vez de en actividades-proceso. Un ejemplo de actividad-proceso es la práctica de un deporte, o un juego de observación, o una excursión, frente a la actividad-objetivo, que tan solo persigue pequeños steps o resultados concretos. La misión principal del scouter está en convertir su programa de actividades en un catálogo de actividades-proceso, mediante el seguimiento y la involucración en las mismas.


6. El uso de los premios y castigos por los scouters

Los premios suelen ser un incentivo con el fin de conseguir una conducta deseada en el niño. Pero debemos tener precaución a la hora de utilizarlos. Los premios y recompensas son un gran elemento motivador en los niños.

Pero el problema está en la PROPORCIÓN de la recompensa. Muchos padres prometen a sus hijos una gran recompensa si aprueban el curso escolar; el niño sabe que debe estudiar porque si no será castigado con la ausencia de la gran recopmpensa. Si aprueba, sabe que tendrá un premio; así muchas veces lo único que se consigue es que el niño estudie por alcanzar ese premio, pero no con deseo de aprender y en otras ocasiones lo único que le mueve es el miedo al castigo o a no alcanzar ese premio (vacaciones). Nosotros, educadores, debemos conocer el mejor momento porque el premio que es un eemento motivador puede convertirse en el fin último del niño; con lo cual habrá perdido su función de estímulo, pasando a ser el objetivo primordial. El premio nunca puede ser el fin último de la actividad.

Por otra parte, el castigo es un aspecto a tener en cuenta; el niño debe saber que la pertenencia a un grupo humano lleva aparejados unos derechos y unas obligaciones. El niño tiene un gran sentido de la justicia y es capaz de medir la propia responsabilidad de sus actos: si él sabe que debe ser castigado, que se lo merece, entonces debe ser castigado, de lo contrario pensará que siempre podrá manipular su entorno como lo hace con sus padres para evitar el castigo, impulsandole a convertirse en un tirano familiar o adoptar posturas sociales inadmisibles.

Pero pedagógicamente utilizamos el castigo de forma arbitraria, desproporcionada, y en relación con nuestro humor y con nuestro estrés del momento. El peor reproche que se puede hacer a un educador es que inocule estrés en sus chicos. Cuántas veces en nuestra vida como scouters podemos haber pecado de tomar decisiones desproporcionadas: retirar de la fila a alguien, llamar la atención con malos modos... En este aspecto, la inteligencia emocional atenúa los efectos del estrés en los castigos y modela conductas mucho más coherentes y racionales. La clave está en "si vieras que alguien trata a tus [lobatos] como tú los estás tratando en ese momento, ¿qué pensarías?"

Los comportamientos violentos son innatos en el ser humano; pero se debe aprender a encauzarlos con respeto hacia los adversarios, control y autodisciplina; para ello es necesario no tolerar accesos de violencia en ningún ámbito; se trata de que aprenda a rechazar la violencia injustificada, pero también que sepa rechazar cuando le es impuesta y usarla defensivamente cuando no hay otras opciones para protegerse o proteger a terceros. No solo nos estamos refiriendo a la violencia física


DÉCALOGO DEL EDUCADOR SCOUT

1. La afectividad es una de las claves que predispone la receptividad del educando. Sé afectivo con tus chicos.
2. La educación scout requiere que el niño y el joven se hallen en un ambiente sano, psíquica y emocionalmente estable; solo así se puede dar un buen desarrollo emocional. Crea ambientes sanos y favorece el lado bueno de las cosas.
3. Formarse sano y fuerte cuando niño, para así hacerse fuerte y poder ser útil y gozar de la vida cuando se es hombre es una de las bases de la educación scout.Sonríe y canta ante las dificultades "menores" de la vida scout (frío, postura, aburrimiento) y potencia cierta fortaleza física reflejo de la fortaleza mental.
4. La inteligencia emocional atenúa los efectos del estrés en los castigos y modela conductas mucho más coherentes y racionales. Trata con respeto a los niños por encima de todo.
5. Dosifica y modera los premios como incentivo, no los absolutices. Perderán su eficacia.
6. No dés a los castigos aires de vendetta personal y explica siempre el porqué de tu decisión. No levantes un castigo: es preferible que lo moderes o atenúes antes de imponerlo.
7. Mantén el contacto permanente con los padres y madres de tus chicos.
8. Preocúpate de verdad de los intereses, problemas y necesidades de los educandos.
9. No traslades nunca tu estado de ánimo a los muchachos.
10. Sé permanentemente ejemplo de conducta ante blos demás.

Y recuerda:

Los educandos no aprenden: imitan.


CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO

 

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VOLUNTARIADO: ESTILO DE VIDA

Celebramos el Día Internacional del Voluntariado (5 de diciembre), a lo largo de este Año Internacional del Voluntario 2001, y es tiempo para reflexionar y ofrecer respuestas a ciertas cuestiones relacionadas con este hecho social -no tan actual como se cree-, puesto que en siglos inmemoriables hubo personas dedicadas a otras tantas, que demostraron llevar a la práctica estas actitudes filantrópicas y altruistas, hasta límites insospechados.

De todos en bien sabido, que el voluntario se hace, nadie nace con una herencia genética para la acción solidaria, aunque algún día, aparecerá un grupo de científicos que descubran en la cadena del ADN humano, una predisposición especial a ejercitar el voluntariado entre individuos que tengan el gen número tal, y terminaremos relatando la teoría de gen del voluntario. A partir de este momento, podría desaparecer la idea de la existencia de ciudadanos comprometidos con la transformación de su realidad social, mediante la práctica del voluntariado, por motivos puramente éticos, morales y religiosos.

Para explicar quien es y que hace un voluntario contemporáneo, usaré un símil médico, que representa a los voluntarios como antibióticos que atacarían las causas que generan una sociedad enfermiza, al tratarse de agentes inmunizados por sus formas de pensamiento y estilos de vida, a fin de mejorar la calidad de vida de ese cuerpo social.

En absoluto, se puede hablar de salvadores de nada, en un mundo como el que hemos construido (o destruido), pues cada habitante de este planeta debiera conocer su grado de corresponsabilidad social en el desarrollo comunitario, para alcanzar cotas de bienestar general compartidas. En ese sentido, el voluntario actúa de forma no remunerada en el marco de organizaciones de voluntariado y entidades sociales no lucrativas, invirtiendo su tiempo libre y de ocio a favor de otros grupos humanos desfavorecidos. Personas necesitadas y vulnerables en el seno de un modelo de sociedad que favorece el egoísmo, el individualismo, el hedonismo, las injusticias,..., y a la vez, la aparición de estos amantes de las vidas ajenas, que son los voluntarios.

Respecto a sus biografías, podría escribirse un amplio catálogo de personalidades, ya que hay hombres y mujeres, jóvenes y mayores, estudiantes y trabajadores, amas de casa y desempleados, idealistas y pragmáticos, ateos y creyentes, de derechas e izquierdas,…, y que a tenor de los datos consultados en varios estudios realizados, muestran un nivel alto de satisfacción personal por su labor de voluntariado, al igual, que respecto a su implicación asociativa; pues ya se sabe, que "la unión hace la fuerza", y en este caso, una organización de voluntariado, bien estructurada y especializada en prestar servicios de calidad entre sus usuarios, como complementarios a los servicios públicos que provee las Administraciones públicas, anima y estimula a su rico capital humano.

Como síntoma social destacable, reseñar que estos ciudadanos de a pie suelen participar mayoritariamente en otros colectivos y asociaciones de carácter recreativas, culturales, religiosas, políticas, etc., en sus barrios y localidades, representando los mejores valores de la sociedad civil que quiere participar activamente en la res publica; así, nos recuerdan la relevancia social de reivindicar una democracia participativa en la que la ciudadanía tome decisiones y ejecute las decisiones adoptadas, desde las instancias políticas, sin ser partidistas.

En una jornada de conmemoración como el Día Internacional del Voluntariado, no queda por menos felicitar a estos ciudadanos anónimos por su labor comprometida en innumerables campos de actuación social (asistencial, educativa, atención social, cooperación al desarrollo, medio ambiental,...), y al menos este día, acaparen la atención de los medios informativos, protagonizando algún titular informativo.

Desde este espacio para la opinión libre, propondría que todos los días se les otorgara esa plausibilidad social merecida, para que nuestro devenir societario fuera en la senda de llegar a prescindir del voluntario, y pudieran erigirse como personas de referencia para las generaciones más jóvenes. En este mundo contradictorio de frivolidades y espectáculos fatuos, y por otro lado, de guerras y sufrimientos humanos, estos activistas solidarios pretenden hacer realidad la utopía de construir un mundo mejor, aún sin contar con el beneplácito de los poderosos, y la indiferencia de la mayoría social.

Gracias por estar ahí, cuando os necesitamos.

(Publicado El Periódico Extremadura, diciembre de 2001)

 

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IMAGINANDO LA IMAGEN JUVENIL

Se habla mucho sobre la juventud en la actualidad, tanto desde los medios de comunicación social, como en el día a día, en nuestros barrios, pueblos y ciudades; y la casualidad obliga a verificar que en su mayoría estos interlocutores suelen ser adultos, e incluso prohombres en el contexto social. Se suele expresar, muy a ligera en ciertas ocasiones, que "los jóvenes son unos pasotas", "esta generación de jóvenes no tiene ideales, "esta gente joven carece de conciencia social", o lo que es más grave, "hay muchos jovencitos muy violentos", "los jóvenes siempre actúan como alteradores del orden público", o "la juventud de ahora no respeta las normas de convivencia". Nadie podrá decir que no es cierto escuchar frecuentemente estas afirmaciones, y que incluso quienes las expresan pudieran tener motivos suficentes para argumentar estas opiniones, pero tampoco resulta incierto que con este discurso se está incurriendo en un trato generalizado y sesgado de la realidad juvenil, y lo que es peor, injusto para el joven de hoy. Pero como siempre se dice, nos han colgado unos "sanbenitos" que resultan difíciles de apartar en la mentalidad social contemporánea, en donde estos estereotipos tan negativos nos engloba a todo el segmento de edad juvenil, sin distinción alguna.

En ese sentido, los medios informativos convencionales (radio, prensa y televisión) configuran la opinión pública, especialmente el sector audiviosual, ya que inmersos en una cultura de la imagen, un par de minutos en la televisión condiciona la forma de pensar de una mayoría social. Solamente, hay que observar el cúmulo de mensajes publicitarios que recibimos a diario, además de determinada programación televisiva, en donde nos presentan modelos de jóvenes con unos estilos de vida que nada tienen que ver con el joven de a pie, produciendo una mala información entre los espectadores, y peor aún, frustando y marginalizando a jóvenes que no llegan a disfrutar de esas cotas de bienestar. ¿Y por que se produce? Por que la etiqueta de "lo joven" o "juvenil" vende a doquier, entre jóvenes y mayores, quienes desean rejuvenecer mediante el consumo de esos bienes y servicios ofrecidos al público joven.

Por el contrario, la prensa y la radio informativa, no gozan de la aceptación entre estos nuevos usuarios, quizás por no tratar suficientes asuntos de interés para este colectivo social, o bien por no proyectar una imagen juvenil acorde con su realidad cotidiana. Si es de agradecer que con frecuencia se pueden leer y escuchar mayor número de informaciones referidas a jóvenes en esta tierra, e incluso aficionados articulistas, como éste que les escribe, puedan introducir elementos informativos para favorecer este debate social tan apasionado y útil, como es la imagen juvenil en esta sociedad mediatizada.

Como dato de intéres, sería que los jóvenes de hoy, es el grupo de edad que más demanda servicios en Internet, encuentran en las tecnologías de la información y la comunicación un espacio idóneo para la comunicación y transmisión de informaciones creadas por jóvenes inquietos en este campo mediático, que serán recibidas por otros tantos jóvenes, y menos jóvenes internautas. Por suerte, la Red resulta ser el mejor aliado para "colgar" contenidos joviales, generados por jóvenes emprendedores en la innovación tecnológica, además de ser un punto de encuentro virtual interesante para el diálogo y la reflexión colectiva en nuestro país, y también en Extremadura, según reflejan los estudios publicados, hasta la fecha.

No quisiera entrar nuevamente en los tan ingratos clichés y prejuicios que rodean al joven actual, pero si reivindicar que existe una parte de la juventud que trabaja y estudia con entusiasmo y dedicación, que colabora en ONG y entidades no lucrativas como voluntarios, que practican actividades físicas y deportivas en campos de tierra, que desarrollan su talento como artísticas nóveles,…, en definitiva, una juventud que no suele protagonizar titulares informativos en los medios de comunicación social, y que podrían serlo como referente para otros tantos jóvenes, preocupados por su porvenir personal y comunitario.

Una de las dudas que nos suscitan los propios jóvenes, es que desconocen las vías y procedimientos para tomar contacto con los medios informativos, cuando desean comunicar públicamente alguna información que consideran de interés para la opinón pública. Y quizás ahí este el dilema, una juventud que resulta lectora, oyente o espectadora de los acontecimientos que les suministran, bien porque hemos sido educados en esa actitud pasiva ante tales hechos sociales, o bien por que optamos por una postura acomodaticia respecto a lo que ocurre en nuestro entorno próximo.

Existen jóvenes comprometidos con organizaciones y movimientos sociales en nuestra Comunidad autónoma, de diferente carácter y con distintos objetivos asociativos, que nos gustaría que esta generación de jóvenes -etiquetada con distintos conceptos, como generación JASP, X, Cronen,...-, pudieran salir de este estado de aletargamiento, y fueran protagonistas reales de sus biografías, dejando huella en aquellos ámbitos de la sociedad extremeña, en los que destacar por sus ideas y acciones. Por ende, también algunos jóvenes exigimos a otros, que apliquen sus conocimientos, sus inquietudes y sus vivencias como tales, a favor de la comunidad en la que convive y le protege, para lograr que nuestra voz social se escuche en cualesquiera de los foros y eventos en los que se aborde la temática juvenil. Amén.

 

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JÓVENES VIOLENTADOS

Los europeos occidentales estamos siendo testigos estupefactos de una coyuntura social muy sintomática, que bien refleja el momento histórico del Viejo Continente en el que convivimos millones de ciudadanos. No pretendo excluir del concepto de europeo, a quienes habitan en latitudes de la Europa oriental, pero si hemos de reconocer que en cierta medida viven alejados de esta otra Europa del euro y de Schengen, por motivos propios y ajenos a su voluntad. Estas circunstancias planteadas, podría ser temática para abordar en otros artículos de opinión, que analizasen con rigor el acontecer de estos pueblos, y su devenir más próximo en el seno de la Unión Europea.

Quisiera reflexionar sobre un hecho social, desgraciado y de actualidad, consistente en el surgimiento de un tipo de bandas urbanas, compuestas por jóvenes -algunos de los cuales, aún no alcanzan su mayoría de edad civil y/o penal-, quienes actúan con violencia discriminatoria y sin escrúpulos contra la integridad física y psíquica de personas y grupos sociales, y por tanto, sembrando el pánico entre aquellos con estas manifestaciones de odio colectivo.

Existen teorías explicativas en torno a la aparición de esta pandemia social, la cual tiene su foco central en los países post-industriales, y afectando con gran virulencia a unos jóvenes determinados. Estos jóvenes se relacionan mayoritariamente con ideas políticas de extrema derecha o ultra-nacionalistas, que destacan por su apariencia física e indumentaria peculiar, y por ser portadores de símbolos que delatan su adscripción ideológica. A estos jóvenes se les denominan popularmente con multitud de apelativos: cabezas rapadas, skin heads, ultras, neonazis, neofacistas,..., e incluso sus adversarios les llaman también, cerebros rapados.

Como se observa, el denominador común de estas bandas de jóvenes violentos es su adscripción ideológica al fanatismo fascista, rememorando "viejas glorias" y personalidades que pretendieron unificar una Europa, bajo el yugo del totalitarismo y el genocidio. Referente a esta cuestión, opino que nos encontramos en un craso error al creer que estos jóvenes mal organizados, se mueven por hacer realidad este proyecto político reaccionario en la Europa de siglo XXI. Se entiende que en una sociedad avanzada como la nuestra, ubicada en el marco cultural europeo, con dilemas e incertidumbres para su sistema social, exista una parte de la ciudadanía ofuscada por convivir en un contexto democrático (perfeccionable). Sin embargo, este desencanto minoritario no debería justificar la aparición repentina de unos jóvenes, que poseyendo una escasa cultura política, se precipiten a ser fieles practicantes de ideologías de antaño, ya fracasadas y atroces en su praxis para el bienestar general.

Por esta razón, considero que la teoría más acertada sobre el origen de estas bandas urbanas juveniles, que actúan con virulencia frente a determinadas personas y grupos sociales, sería la que demuestra el alto grado de frustración personal que padecen estos jóvenes en nuestras sociedades contemporáneas, y que les lleva a esos actos de agresión brutal contra quienes culpabilizan de sus mermadas condiciones de vida, o pérdida de status quo. Por lo general, estos jóvenes presentan algunos de los rasgos psicosociales relacionados: faltos de personalidad propia, afectados por desequilibrios afectivos-emocionales, hijos de familias desestructuradas, maltrados en su infancia y adolescencia, desideologizados o falsamente ideologizados por el caos, faltos de formación para acceder al competitivo mercado laboral, deslumbrados por la cultura del dinero fácil y el éxito personal, sin alternativas positivas para su tiempo libre y de ocio, arrastrados por un crónica sociedad consumista, sometidos al estrés de la gran urbe, con poco espíritu de superación personal, educados en la violencia para superar los conflictos, usuarios de sustancias tóxicas,..., en definitiva, estos elementos van fraguando a lo largo de un proceso de socialización, dicho perfil psicológico. Con estos datos, es comprensible que piensen, sientan y actúen con absoluta desorientación y desesperación en esta jungla urbana para poder sobrevivir, al menos. Y he aquí el efecto principal, la alteración del orden público cuando estas agresiones catárticas se manifiestan contra personas, que son agredidas injustamente por su identidad personal. A lo cual, se unen una serie de prejuicios discriminatorios y actitudes excluyentes, aún latentes en nuestro pensamiento colectivo, frente a quienes etiquetamos como foráneos de nuestra comunidad humana.

Recuerdo obligado y respetuoso a las víctimas que sufrieron en sus propias carnes estos atentados contra su integridad personal, por el simple hecho de ser diferentes por motivos diversos (étnicos, lugar de origen, orientación sexual, ideológicos, rivalidad deportiva,...). Estos "falsos enemigos" son personas corrientes y molientes, que al no seguir unas determinadas pautas estéticas, éticas, políticas y conductuales, son objeto de sus agresiones constantes. En absoluto, se puede llegar a justificar tales comportamientos violentos contra la dignidad humana, y menos aún, responsabilizar equivocadamente a otras personas por las precarias condiciones de vida de estos jóvenes violentos y violentados, en la actualidad.

Ante tales circunstancias se podría afirmar con rotundidad, que una vez más, la hipocresía campa por doquier entre nuestras acomodadas y abastecidas sociedades coetáneas; todo un lujo para una ciudadanía dominante y privilegiada por las reglas de juego en este sistema social, quienes haciendo gala de una doble moral, excluyen a unos y a otros, como si de parias sociales se trataran. Por esta contradicción de la vida, no es aceptable que nadie pueda tirar la primera piedra, y se pueda eximir de responsabilidades, ya que estos hechos sociales son fruto de unos gérmenes occidentales que se van incubando día a día entre nosotros mismos. Valga como ejemplo del fanatismo a gran escala, los recientes conflictos bélicos que nuestros sañudos adultos provocaron en las arrasadas tierras balcánicas, guiados por un nacionalismo egoísta y exacerbado, como botón de muestra de la sinrazón en el actuar del ser humano.

Por estas razones, debemos impedir que la bandera de la intolerancia, el racismo y la xenofobia puedan ondear en los más alto de nuestras sociedades occidentales, infectándonos de actitudes antihumanas contra nuestros semejantes. De ahí, el compromiso y el esfuerzo colectivo que tendríamos que adquirir, tanto nuestros jóvenes como sus adultos, al objeto de crear nuevos estilos de vida que busquen construir un mundo más justo y solidario. De este modo, impediremos activamente que la frustración de unos pocos, se cebe con la destrucción de otros, como chivos expiatorios en nuestras comunidades.

A pesar del tono dramático de lo expuesto, se debe hacer un acto de fe a favor de nuestros jóvenes, comprometidos por la transformación de los defectos sociales, para lograr una sociedad del bienestar general. Existe una juventud rebosante de una vida repleta de valores y actitudes positivas, comprometida con su realidad circundante y externa, a través de un activismo social destacado en lo público (campañas de denuncia y protesta de injusticias sociales, movimientos sociales y ONG's, cooperación internacional,...). En definitiva, se trataría de un joven con suficiente capacidad emprendedora para hacer realidad su proyecto de vida, en un mundo de nuevas oportunidades y retos de futuro. Como diría el poeta francés Lamartine "allí donde está el corazón de la juventud, está el provenir".

 

(Publicado en el Diario Hoy, abril de 2000)

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¿CONFLICTO INTERGENERACIONAL?

Quién iba a creer hace veinte años que las relaciones entre padres e hijos en general, serían tan óptimas como lo son en la actualidad, a tenor de los conflictos intergeneracionales que existían en aquella España predemocrática, dadas las divergencias entre los estilos de vida que poseían los unos y los otros en aquellas familias patrias; como fiel reflejo, representado de manera metafórica en esos contextos familiares, destacar la crisis social que experimentó un país con gobernantes autoritarios de súbditos enconados hacia una convivencia pacífica y democrática de ciudadanos en plena libertad.

Hoy en día, el denominado conflicto intergeneracional no aparece con tanta virulencia como sucedió en antaño, debido a un medio social que se encuentra condicionado por una serie de factores intervinientes en nuestras vidas cotidianas. De entre esos factores que pueden destacarse se encuentran los siguientes: 1) la convivencia social en un Estado social y democrático de Derecho que promulga unos derechos fundamentales y libertades públicas garantizados por nuestros poderes públicos para el libre ejercicio de la ciudadanía, con independencia de etnia, edad, sexo, convicción religiosa, opción ideológica, orientación afectiva-sexual, etc; 2) el proceso de democratización habido en las unidades familiares donde los roles y funciones atribuidas no están determinadas de manera rígida entre sus miembros, puesto que el principio de igualdad, corresponsabilidad y comprensión domina en la dinámica familiar; 3) el sentimiento y la actitud de los progenitores respecto a la seguridad y protección que deben moralmente dispensar a sus hijos en cualquier circunstancia; y 4) la homogeneización de los estilos de vida entre los adultos y jóvenes, salvando algunas peculiaridades propias de las edades biológicas en el contexto de una sociedad modernizada y de consumo.

No debemos olvidar que desafortunadamente hay grupos familiares desestructurados, dadas las tensiones continuas y graves por las que atraviesan, motivadas por diversas causas de exclusión social (delincuencia, prostitución, desamparo de menores de edad, drogodependencias, cultura de la pobreza, maltratos físicos y psíquicos, marginación social, ...), en las que el conflicto intergeneracional excede de su dimensión ordinaria.

Con respecto a los profundos cambios políticos que se producieron en la década de los setenta, está plenamente justificado que los españoles de los noventa tengan diferencias relevantes en cualesquiera de los ámbitos públicos y privados, si se comparan con los hombres y mujeres que convivieron durante la época de antaño. Por supuesto, que esta nueva situación socio-política a mediados de los setenta sería un caldo de cultivo idóneo para el surgimiento de transformaciones, tanto sociales como individuales, de índole cultural, ideológica, moral, religiosa, económica, ..., y claro está, familiar; de manera muy especial, por su mayor repercusión en un país sin tradición de participación cívica en los asuntos públicos, ni hábitos de comportamientos democráticos que configurasen una comunidad regulada por un ordenamiento jurídico que propugnara como valores superiores, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

Con independencia de esos factores macrosociológicos, convendría sobresalir las buenas relaciones existentes entre padres e hijos actuales, como fruto de una comunicación constante y un respeto mutuo que prevalece en este tipo de relaciones interpersonales de igual a igual en nuestras estructuras familiares contemporáneas. Se puede afirmar con rotundidad, que el conflicto intergeneracional manifiesto ha desaparecido momentáneamente, aunque de manera latente hay diferencias entre los estilos de vida que originan disputas esporádicas entre progenitores y su prole (horas de llegada, abandono de los estudios académicos, conducción de vehículos a motor, relaciones sexuales, pagas monetarias semanales, etc.). Cabe resaltar que con la desaparición del añejo machismo institucional, la autoridad paternal se deteriora en el ámbito familiar, progresando hacia un modelo de familia democrática y participativa, junto a una complementariedad perfecta entre sus miembros.

Por otra parte, subrayar el sentimiento y la actitud que poseen la mayoría de los padres respecto al bienestar general de sus descendientes, como una de sus preocupaciones principales, dadas las carencias materiales que padecieron éstos hijos de ayer, padres hoy. Lo cual motiva, un excesivo proteccionismo parental con relación a las condiciones de vida de sus hijos, con la finalidad de evitar al máximo esos obstáculos y sufrimientos tan negativos para el desarrollo de su formación integral como joven de hoy, a los que tuvieron que hacer frente las anteriores generaciones de jóvenes. Actuando de este modo, la satisfacción de sus hijos es la misma que sienten sus padres, al reflejarse en el status y nivel de vida alcanzado por sus propios educandos.

Es comprensible que los padres deseen y se esfuercen con verdadero entusiasmo por alcanzar ese estado de felicidad plena de sus hijos, especialmente en lo referente al bienestar material del ser humano, proveyéndoles con desmesura de bienes de consumo -la familia como primera escuela de aprendizaje de consumismo, y no consumerismo-. Lo que no es de extrañar, que nuestros jóvenes no tengan la expectativa de emanciparse del hogar familiar hasta bien entrado en edad -el 77 % de los jóvenes de hasta 25 años conviven en sus domicilios de origen-, ya que el suministro de manutención y alojamiento, además de otros menesteres secundarios están garantizados por completo, sin tener que realizar esfuerzos extraordinarios, que no sea una mera relación afectuosa con sus progenitores.

Este sistema de educación familiar (enseñar a vivir) efectuado por nuestros adultos conlleva a habituar a sus hijos a un consumismo que no se corresponde con el poder adquisitivo de los mismos, creándoles un mundo ficticio de comodidad y opulencia, del cual les costará salir por las barreras que puedan encontrarse en la senda de la cotidianidad, y al que no desean hacer frente individualmente sin la ayuda familiar. La responsabilidad última de las consecuencias que se derivan a largo plazo de esta mala enseñanza es de los mismos padres, que han hecho un mal, creyendo que hacían el bien a sus hijos.

Indicar que la dinámica societal y la coyuntura económica no acompañan al joven para poder emanciparse de su hogar familiar, desarrollando un proyecto de vida futura que favorezca su autonomía personal, puesto que el hecho de conseguir un empleo que preste cierta solvencia económica, que le permita acceder al mercado inmobiliario para adquirir una vivienda digna y adecuada, resulta cada vez más costoso y complejo. De ahí que la familia actúe como estrategia de adaptación ante las circunstancias adversas que rodean a sus miembros, en una sociedad con disfunciones que no garantice una integración social plena, con especial incidencia para los más débiles y desprotegidos (niños, jóvenes y personas mayores).

Por último, decir que a pesar de los pormenores comentados con anterioridad, es manifiesto el agrado que sienten la mayoría de los jóvenes con poder convivir junto a padres y hermanos en un ambiente de cordialidad y respeto a las diferencias que puedan haber en cada estilo de vida particular, fruto de una interrelación paterna-filial óptima e insuperable en los tiempos vividos, como muestra de la misma calidad de la condición humana.

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LA ERA DE LAS ONG

Con harta frecuencia, se hacen algunos comentarios ante la palestra pública sobre la juventud, que resultan injustos, sesgados y ofensivos hacia este segmento poblacional de nuestras sociedades coetáneas. De tal manera, que no se constatan en la realidad juvenil, ni se resaltan una serie de valores, actitudes y conductas, bastantes positivas e idiosincráticas entre la generación actual de jóvenes. Por ello, sería preferible referirse hacia esta parte de la ciudadanía, que se encuentran en el tramo de edad de 15 a 29 años, con el término de "juventudes"; de este modo, quedarían suficientemente definidos el conjunto de peculiaridades que se observan entre los mismos jóvenes, dada la amplitud y heterogeneidad existente en su diversidad juvenil.

Entre esas formas de pensar, sentir y actuar como jóvenes de hoy, convendría destacar determinados estilos de vida, que se extienden progresivamente entre el resto de nuestros conciudadanos. Estos consisten en las labores de voluntariado que realizan con responsabilidad miles de jóvenes durante su tiempo libre y de ocio, en el seno de unas estructuras asociativas denominadas ONG's (Organizaciones No Gubernamentales). Estas entidades sociales, sin ánimo de lucro y de utilidad pública, desarrollan acciones y proyectos en el campo de la prestación voluntaria de servicios, destinados a otras personas y grupos sociales con necesidades muy específicas, que requieren de nuestra ayuda solidaria.

Las ONG's están consideradas como un hecho social singular en nuestros días, que bien refleja la capacidad de movilización que posee esta sociedad civil occidental, sin intervencionismos, ni tutelajes por parte de los poderes públicos o cualquier otra instancia similar. Estas organizaciones sociales están compuestas por jóvenes y adultos, que portan inquietudes filantrópicas por diversas motivaciones (ideológicas, religiosas, éticas,...), coincidentes en el deseo de canalizar sus esfuerzos en una acción colectiva con otras personas desinteresadas en la tarea voluntaria encomendada. Personas que actúan como voluntarios y voluntarias, sabiendo demostrar las posibilidades de hacer realidad en sus vidas cotidianas, principios de justicia social y solidaridad humana, a través de estas intervenciones sociales, más allá de las diferencias étnicas, culturales,..., o cualquier otra circunstancia personal y grupal.

Existe una gama extensa de objetivos y funciones establecidos por estas ONG´s, que excederían a las dimensiones de este artículo de opinión si pretendiera exponerlas, pero que coinciden en un aspecto común a todas ellas, los fines de interés social que persiguen en sus respectivos ámbitos de actuación. Estos ámbitos van desde auxiliar a refugiados e inmigrantes, educar y proteger a menores desamparados, cooperar al desarrollo en países subdesarrollados, conservar y defender el medio ambiente natural, realizar desarrollo comunitario en barrios marginados, ayudar a enfermos crónicos, insertar a discapacitados físicos, psíquicos y/o sensoriales, luchar por la universalidad de los Derechos Humanos, formar a niños y jóvenes en valores positivos, defender la paz y la solidaridad internacional, prestar servicios de protección civil, rehabilitar a toxicómanos,..., y así un sinfín de acciones con distintos beneficiarios en el ámbito local, autonómico, nacional, como internacional.

Podríamos colmar a estas personas anónimas que vienen realizando estas labores de voluntariado organizado, con una multitud de elogios sinceros y de gratitud; pero opino que el mejor signo de agradecimiento colectivo que se puede efectuar es el reconocimiento y apoyo a la continuidad de este ejercicio de humanidad. Buena prueba de ello, es la declaración del 2001, como Año Internacional del Voluntariado, por acuerdo de la ONU, dada la repercusión social de este movimiento cívico en la comunidad internacional.

Hay quienes ponen en duda el valor altruista que constituyen a estas organizaciones sociales, y reconozco que en el fondo de estas personas existe una motivación compartida por todos, que no es más que la transformación de determinados órdenes y elementos que conforman nuestra sociedad, a fin de mejorar el progreso y el bienestar general. Por consiguiente, se puede afirmar que a pesar de perseguir aparentemente un interés particular, este tiene una transcendencia que sobrepasa la integridad personal de estos jóvenes activistas por tan nobles causas sociales.

Respecto al futuro más inmediato de las ONG's, hay observadores sociales que pronostican una vía de participación ciudadana predominante en unos decenios; de tal manera, que pudieran convertirse en sustitutos funcionales de las formaciones políticas convencionales, a la hora de representar la voluntad popular ante las instancias políticas. Queda claro que estas organizaciones sociales no concurrirían a ningún proceso electoral, ya que su naturaleza no es partidista, ni aspiran a ostentar el poder político, aunque sí hagan política en el sentido etimológico del vocablo griego "polítika". De hecho, es curioso observar como nuestros jóvenes de hoy prefieren mayoritariamente estar comprometidos con su sociedad a través de las ONG's, que ser militante de un partido político con una orientación ideológica determinada. Como ejemplo más próximo de este fenómeno entre la juventud, están los foros alternativos de ONG's que se celebran paralela y simultáneamente a cualquier conferencia intergubernamental que se convoque en la geografía mundial.

Para concluir, esperar que continúen existiendo estos jóvenes, y no tan jóvenes, que desarrollen estas labores de voluntariado a favor de otras personas y grupos sociales en ésta, nuestra aldea global. Demostrando así, que el valor de la solidaridad es perceptible en nuestras realidades cotidianas, amén de estos agentes revolucionarios de tipo social que irán cultivando sus semillas de humanitarismo para el venidero milenio. Gracias por tener ese espíritu repleto de tan loables inquietudes, en estos tiempos que corremos.

(Publicado en el Diario Hoy, noviembre de 2000)

 

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EDUCACIÓN EN LA RESPONSABILIDAD

Cuando se observan las pautas de comportamiento juvenil en nuestro país, y en concreto, las conductas de los jóvenes extremeños, se llega a detectar una falta relativa de problemas de fondo que provoquen de forma constante tensiones personales, que les impidan o limiten en su proceso de formación integral como persona. Claro está, que no se puede obviar, la existencia de una minoría de jóvenes (en situación de riesgo social), que debido a una serie de circunstancias particulares que les rodean (desestructuración familiar, fracaso escolar, exclusión social, desempleo laboral, carencias culturales, adicciones dañinas,...), se encuentran obligados a enfrentarse casi a diario a conflictos de gran intensidad, y que en ciertas ocasiones, complejos de ser remediados de manera satisfactoria y agradable.

Entiendo que el colectivo joven extremeño -a tenor de las fuentes informativas consultadas-, tengan en sus cabezas cuestiones e incertidumbres pendientes como puedan ser, la validez de una formación adquirida durante años de esfuerzo, el conseguir un nivel académico que le permita ejercer una profesión deseada, la imposibilidad de acceder al mercado inmobiliario, la dureza de encontrar un primer empleo o poder conservar su puesto de trabajo, la aceptación social a través del grupo de iguales, la dificultad de mantener buenas relaciones familiares,..., en resumidas, la probabilidad de hacer realidad algún día, su proyecto de vida futura. Ante lo dicho, opino que estos obstáculos son evitables, beneficiosos y esenciales para la trayectoria vital de un joven, puesto que van a predisponer al futuro adulto a enfrentarse a algunos de los problemas que surgirán a lo largo de su vida, y que tendrá que remediar oportuna y adecuadamente, salvando todo tipo de inclemencias.

Por consiguiente, afirmaría que la inmensa mayoría de los jóvenes extremeños no suelen encontrarse con dificultades, que puedan ser consideradas como infranqueables, e incluso si así lo fueran, esos mismos encontrarían el apoyo, la comprensión y el consejo de unos progenitores y familiares, que estarían dispuestos a dar cualquier cosa a cambio del bienestar de sus hijos. Las consecuencias de estos estados en repetidas ocasiones, pueden llegar a ser perjudiciales para esos jóvenes a largo plazo, puesto que se les está malacostumbrado a darles todo hecho, sin preocupaciones, ni inconveniencias que habrá que salvar a lo largo de su camino natural.

Por estas y otras razones, estrechamente unidas al ambiente y a otros factores externos en el que cada joven va formando su personalidad, la recomendación sería, ir paulatinamente adaptando a estos neófitos -a la medida de sus aptitudes, habilidades y actitudes-, a situaciones simuladas que conlleven un cierto grado de destreza y responsabilidad personal por parte de los mismos. Este ejercicio vital, este juego de role real, conllevaría unos resultados muy beneficiosos para ese joven que los realizara, -de igual manera, que si ejercitáramos un deporte a fin de prepararnos en lo físico-, aunque pudiera parecernos todo lo contrario.

La fundamentación de esta práctica vital, estaría basada en un óptimo sistema de aprendizaje (cognitivo-conductual) y adaptación (emocional-afectivo), durante la adolescencia y la juventud frente a los posibles dilemas venideros. Así, cuando a un joven se le implica de forma habitual en asuntos o se le trasladan conflictos que conlleven una determinada carga de responsabilidad personal -recuerdo, que siempre conforme a sus aptitudes, habilidades y actitudes-, irá adquiriendo una mayor capacidad de madurez y de comprensión, cuando se encuentre sólo frente a similares o distintas situaciones, ensayadas previamente con el acompañamiento de sus asesores seniors.
La explicación de este ejercicio formativo -que bien debieran experimentar nuestros queridos hijos e hijas-, se contrapone con el clima familiar predominante en la actualidad, en la que encontramos que la mayoría de los padres y madres de hoy suelen descargar de todo tipo de responsabilidades a su descendencia, e incluso son asumidas con sacrificio por aquellos. Actuando de este modo, creen que le harán a sus hijos e hijas la vida más feliz, apartándolos de cualquier sufrimiento que les pueda amargar su existencia. O en sensu contrario, estarían los adultos que delegan la educación de su prole en manos de las instituciones educativas, en las que el personal docente está algo desmotivado por los resultados del vigente sistema educativo. Tales hechos reflejan el craso error cometido, en torno a una educación altamente negligente y permisiva por parte de quienes son educadores naturales de estas personas, ciudadanos y ciudadanas de una sociedad competitiva, individualista y excluyente, en la que se verán abocados a convivir bajo estas presiones sistémicas.

Por todo ello, estos jóvenes-educandos deberían demandar mayores cotas de responsabilidad en el seno de su unidad familiar, si no lo hicieran por motu propio sus progenitores-educadores. Asumiendo determinadas funciones, y de una forma pedagógica, para que el día de mañana gocen de capacidad para desempeñar tareas domésticas, asumir riesgos, educar a sus hijos, tomar decisiones por consenso, responsabilizarse de sus actos, aprender a escuchar, actuar con civismo, ser paciente con los demás, cooperar en equipo, etc. Mediante la práctica de este ejercicio vital durante edades joviales -que no pretende convertirlos en adultos prematuros-, estaríamos transmitiendo unas enseñanzas orientadoras para estos jóvenes de hoy, desde el ámbito familiar (educación no formal), complementado por las instituciones educativas (educación formal).

En definitiva, conseguiríamos focalizar la atención de nuestros jóvenes en torno a una serie de valores de justicia, solidaridad, pacifismo, tolerancia, altruismo,..., que irían sembrando las bases de un contexto social más humano. Este sería el mejor antídoto frente a la frustración, e incluso el hastío, que sufren algunos jóvenes, fruto de las contradicciones de una sociedad patológica, que no ofrece demasiadas respuestas y soluciones ante esta población en proceso formativo, y en ocasiones, sin un proyecto de vida definido.

No quisiera concluir esta reflexión en voz alta, sin destacar la vitalidad e inquietud que manifiestan parte de nuestros jóvenes extremeños, por su compromiso activo a favor del bienestar general desde distintas opciones. Tales paradigmas cívicos debieran ser objeto de una pedagogía social entre quienes integramos esta sociedad contemporánea. Así, la juventud buscaría otros estilos de vida y formas de pensamiento, siendo adquiridos a lo largo de estas experiencias juveniles, que les capacitara para la resolución con autonomía y eficacia de las dificultades que encontrarán algún día como adultos.

Espero y deseo que cunda el ejemplo, y que este cúmulo de ideas sirvan para el debate entre los administradores y docentes del sistema educativo extremeño, aún en fragua.


(Publicado en El Periodico Extremadura, junio de 2000)

 

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EXTREMADURA EN CAMBIO

Con motivo de la conmemoración del Día de Extremadura, como jornada de celebración y exaltación popular de nuestra identidad regional histórica, quisiera felicitar al pueblo extremeño por la conservación de su idiosincrasia y tradiciones ancestrales, además de haber sabido adaptarse desde su extremeñeidad a las nuevas condiciones de vida que arrastran estos tiempos avanzados.

En esta festividad autonómica, disertaré sobre la posición de liderazgo que nuestras "juventudes" sostendrán en el enclave extremeño, en proceso de transformación paulatino, cara a su presente y futuro inmediato. Con ello, no estoy minusvalorando la relevancia del papel social que asumen otros segmentos sociodemográficos, en el conjunto de esta sociedad extremeña; pero hablando en clave del mañana, si hemos de reconocer que las actitudes, valores y comportamientos colectivos entre los jóvenes de hoy, es buen síntoma para vislumbrar el rumbo que tomará Extremadura, en los próximos decenios.

Querría resaltar, en primer lugar, el cambio de actitudes habido en las generaciones de jóvenes actuales, fruto de la formación reglada e informal que han recibido, y siguen recibiendo, por parte de los profesionales de la enseñanza en los centros educativos, y por sus progenitores y demás familiares responsabilizados de su protección y defensa en el seno de cada unidad familiar.

Además de este logro social a reseñar en la Historia de Extremadura, nuestras autoridades competentes en materia de enseñanza no universitaria junto a los miembros de la comunidad educativa extremeña, tienen el reto histórico de reflexionar y aplicar un sistema educativo que propicie planes curriculares basados en la educación en valores positivos. Mediante el desarrollo de una estrategia educativa, estaríamos formando a ciudadanas y ciudadanos comprometidos con su entorno más próximo y lejano, en el marco de una incipiente sociedad mundial, globalizada y tecnológica por sus avances en el sector de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Por otro lado, nuestros jóvenes son yacimientos emergentes por explotar de cara a asumir las máximas responsabilidades en la gestión de la res publica autonómica. Para ello, se requiere un cambio generacional progresivo y mesurado, al objeto que nuestros queridos adultos vayan cediendo el relevo de sus competencias a los jóvenes de hoy. Este hecho social tan frecuente en cualquier grupo humano que se precie, también debiera producirse en otros ámbitos de la sociedad extremeña, haciendo realidad el pleno ejercicio del derecho a participar en la vida política, económica, cultural y social de Extremadura, en un contexto de libertad, justicia y solidaridad entre todos los extremeños.
Otra cuestión a tener en cuenta, sería que esta generación de jóvenes coetáneos, de edades comprendidas entre los 15 a 29 años -que representan en la actualidad, el 25% del conjunto de la población extremeña-, pudieran ir generando las bases societales para crear nuevos estilos de vida, códigos éticos y formas de pensamiento cívico, que supusieran una transformación cultural en el quehacer político, científico, productivo, financiero, artístico,..., que hasta el momento ha sucumbido a lo largo del ya pasado siglo XX, al ser engullido por las fauces del hedonismo y egoísmo social, el enriquecimiento material y monopolista sin escrúpulos, y una filantropía denostada e injuriada por los poderosos terrenales.

Quizás estas palabras puedan sonar a utopía en estas fechas, pero estas ideas serán irrealizables, cuando se contraste empíricamente que existen dificultades del todo infranqueables para llevar a buen término este nuevo modelo de sociedad abierta y plural, hic et nunc desde Extremadura.

Nuestras "juventudes", que no pueden considerarse como un estrato poblacional homogéneo y amorfo socialmente, dada la multitud de situaciones individuales existentes, podrían ser testigos y protagonistas de una cosmovisión adaptable a otros ecosistemas humanos para esta próxima centuria. Recordemos, que nuestro terruño fue patria chica de hombres y mujeres célebres en la Historia de la Humanidad, y que por tanto, no debiéramos perder la oportunidad de emprender esta acción transformadora integral, con la confianza puesta en nuestra mente y espíritu.

Ahora bien, esta relatada proyección futurible de contenido humanitario y marco universalista desde Extremadura, debe ser compatible con el fomento y la defensa de nuestras distintas manifestaciones etnográficas, como señas de identidad de un pueblo hospitalario y tolerante, como es el extremeño. No podemos sustraer de nuestra memoria colectiva, sino rememorar en este momento, la riqueza de la cultura extremeña, por sus valores, costumbres, folklore y patrimonio, bien atesorados y legados de generación tras generación de extremeñas y extremeños, que vivieron y sintieron el extremeñismo, a duras penas.

Para ir concluyendo, quisiera con esta reflexión personal y compartida en tan señalado día, contagiar de este optimismo e inquietud a quienes amamos y construyen esta tierra desde la cotidianidad; de manera que la convivencia cívica y pacífica en las latitudes de este mapa autonómico, continúe siendo una realidad palpable, y no un deseo, en plenas condiciones de igualdad para todos y todas.

Este y otros serán algunos de los desafíos que estos jóvenes de hoy, tendremos que afrontar con apertura intelectual y espíritu innovador en épocas venideras, contando siempre con la ayuda inestimable de nuestros medrados mayores, quienes tanto cooperan, y seguirán contribuyendo a ser como somos ahora.


(Publicado en Diario Hoy, septiembre de 2000)

 

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